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Fútbol

Las (pocas) opciones del Málaga para no sufrir un descenso y ser el 'próximo Reus': preguntas y respuestas en plena crisis

Málaga Sufrirán un expediente, en la 2020-21 no podrán fichar y su límite salarial será todavía inferior

Víctor Sánchez charla con sus jugadores durante el partido que les enfrentó al Almería. MARILU BAEZ

Hay que esperar a que se cierre el próximo mercado de fichajes de invierno para ser más categóricos, pero la posibilidad de un descenso administrativo del Málaga, ahora mismo, no sólo es real sino también cercana. Demasiado cercana para un club histórico como el costasoleño. ¿Tiene algún arreglo posible? Con la gestión actual del jeque, no. La frase que lo resume: si en una escala del 1 al 10 en la posibilidad de sufrir un descenso administrativo el Reus era un 10, el Málaga está un 7,5.

Si consigue salvar el match ball que tiene por delante, que está por ver, tendría que conseguir la permanencia deportiva con los jugadores actuales, afrontando tener que vender a alguno de sus pesos pesados para conseguir liquidez de forma inmediata y siendo sancionados sin fichar para la siguiente temporada, 2020-21, en la que además tendrían un límite de plantilla mucho menor que el de ahora. Todo eso, por supuesto, salvo que consiguieran un ascenso a Primera con tan pocas fichas y perdiendo a alguna de sus figuras, o varias. Pero, en este momento, el expediente al Málaga por incumplir su límite salarial parece inevitable y no podrán fichar en la próxima campaña.

¿Cualquier buen gestor deportivo, mínimamente profesional y sin depender de un dueño caprichoso podría «salvar» al Málaga de aquí a fin de año? Sí. Seguro. Tienen recursos, jugadores que vender, derechos sobre la venta de Ontiveros, rocambolescas e inciertas opciones de ganar algo de dinero en una pugna judicial con la Lazio por Jony… Pero tienen que vender. Dolorosas pérdidas deportivas, sin duda, que pesarían mucho al club tanto para mantener la categoría como para su límite de plantilla en las dos siguientes temporadas, pero podrían arreglarlo.

Tres. La primera es una ampliación de capital: que el jeque aporte (o preste) dinero al club. Alrededor de 6 millones de euros. No es muy realista pensar que un banco, sabiendo la realidad del equipo, vaya a aportarlos. Tampoco la actitud de Al Thani hace pensar que vaya a poner dinero. Más bien daría que pensar lo contrario. ¿Están a tiempo de hacerle entrar en razón? Sí, pero no confían demasiado en ello. Hay un hilo a la esperanza, pero cada vez más débil.

La segunda es la venta de activo. Jugadores. De forma inmediata. Seguramente los mejores de la plantilla. Si no ocurre uno de estos dos factores, puede que no lleguen ni a terminar la temporada.

La última es la reducción de costes: un ERE y recortar las retribuciones del Consejo de Administración (que superan el millón de euros).

En absoluto. No. No ha podido hacer las cosas peor en el último verano y no parece que tengan buenos pronósticos de cambiar esta tendencia. Todo lo contrario: cada movimiento inspira menos confianza.

PARTIDO DE FUTBOL DE LALIGA SMARTBANK ENTRE EL <HIT>MALAGA</HIT> C.F Y U.D ALMERIA, EN EL ESTADIO DE FUTBOL DE LA ROSALEDA. MANIFESTACION CONTRA AL <HIT>THANI</HIT>

El Málaga va a sufrir la apertura de un expediente por cómo ha hecho las cosas durante el mercado de fichajes y la situación en la que ha dejado a varios jugadores sin ficha por pasarse de los límites salariales de plantilla. Ya los incumplía antes de empezar el verano, lo sabían, han podido reorganizarlo… No lo han hecho (más bien no les han dejado hacerlo).

En este momento, atendiendo a cómo fue el «caso Reus» y los condicionantes que concurren en el un andaluz, la realidad es que ni siquiera tienen garantizado terminar la temporada. La posibilidad, sin embargo, de solucionar las cosas al menos hasta febrero y terminar la temporada, en un equipo con sus recursos, parece más optimista que con el club catalán.

El problema vendrá después: sancionados con mucha probabilidad a no fichar en verano y con un límite de plantilla bajísimo. Tienen contratados más jugadores de los que pueden pagar y, algunos, todavía con sueldos de Primera. Al Málaga le cuesta pagar a su plantilla alrededor de 15 millones de euros y su tope no llega a los 10: la diferencia es enorme.

En el lado positivo: todavía no han incumplido ningún pago. Sería difícil, por tiempos, que aunque dejaran de pagar ahora mismo no pudieran llegar allá de febrero. Si venden en el mercado invernal y consiguen 3-5 millones, podrían terminar la temporada e intentar salvar los muebles con la televisión de la 2020-21 (siempre que no desciendan, claro).

No. Tendría que vender un jugador o varios y sacar un beneficio de entre 3-4 millones de euros para poder sanear las cuentas. Y el tiempo es muy limitado. Y, por encima de todo eso, la incapacidad administrativa del presunto «jeque», que en este momento está muy lejos de demostrar la suficiencia económica que se le suponía.

ENTREVISTA A AL <HIT>THANI</HIT>, PRESIDENTE DEL <HIT>MALAGA</HIT>. 12 DE AGOSTO DE 2019

Tienen por delante una posible indemnización de la Lazio por Jony (en litigio con ellos por 12 posibles millones), hay una empresa, Blubay, que quiere gestionar el club al margen del jeque y que dice poder inyectar recursos al club, pueden vender futbolistas, están gestionando un ERE con el que ahorrarán en salarios… Ninguna de esas medidas vale realmente nada (salvo una «donación o préstamo» por parte de Bluebay), en este momento, por inciertas y por los tiempos urgentes que maneja el club para evitar un descenso administrativo.

Pues moderado. Desde luego hay que asumir que la 2ªB ha dejado de ser una realidad lejana para un club que, debido a una gestión que en algunos momentos ha resultado calamitosa, está en una situación que no le corresponde por historia, afición y recursos. Si les permiten gestionarlo bien, pueden salvarlo sin demasiados problemas, pero el Málaga está en este momento mucho más cerca de sufrir un descenso administrativo que de competir en condiciones en una liga profesional.

Además, llegados a un punto dramático para el Málaga, lo cierto es que es un club mucho más apetecible para un inversor de lo que era el Reus, por ejemplo. A última hora, salvarlo puede resultar incluso una ganga, pero de nuevo aquí tiene el tiempo en su contra: si aparece un inversor no será nunca con tiempo de sobra. Lo normal es que lo hagan cuando la desesperante realidad de una ruina financiera y deportiva bajen drásticamente su precio.

Depende de cuando empezasen a incumplir con los pagos.Si los jugadores no cobran es un proceso rápido que les llegue un expediente sancionador. «Gastan» 15 y su límite está en 9,9: no es descabellado pensar en impagos si no consiguen ingresar.

Si los incumplimientos fueran con Hacienda, la información tarda más en llegar, pero también podrían conocerse antes de terminar la 19-20. Por eso las soluciones pasan por ampliar capital y vender activo: todo lo demás termina, casi inevitablemente, por un sanción de descenso a 2ªB.

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